Deja todo, párate y permítete sentir lo que quiere ser sentido en ti, reposa en las manos de la incondicional confianza que todo lo acogen. Deja de resistirte o resignarte, sutil disfraz de la honorable rendición que nos lleva a la liberación y atrévete a SENTIR de verdad, incluyéndolo todo, hasta la mismísima resistencia a sentir puedes permitirte sentir. Fúndete en eso que viene a tu encuentro, atiende, respeta en silencio, honrando lo que la vida te trae. Sea el sentir que sea, respira, sumérgete en las profundidades insondables del sentir, deja que pase para ser atendido en tu presencia. Acógele, inclúyele, sostenle, abrázale sin buscar ser abrazado… se el abrazo sin más. Permítele estar sin condiciones… sin máscaras de una pseudo aceptación que reprime y se resiste en silencio a lo que es, rabiando por dentro para que se vaya. Déjate SER también ahí, ese sentir precisamente es el maestro de la lección de este instante, nada malo puede sucederte al conectar con esa verdad que se presenta ante ti. El miedo a sentir es sólo miedo a ver y a Ser, a reconocerte en el amor que eres… y si apartas el sentir y lo rechazas, simplemente estás siendo sin saber… que ya eres lo que todo ES. La vida a cada instante te regala la oportunidad de adentrarte en esa verdad que te está llamando a la puerta de la responsabilidad mental. Sin embargo la mayor parte de la vida te resistes a abrirla, con mil y un pretextos, para negar el sentir y así seguir perpetuándote en lo que crees ser, todo ello fabricado de miedo, dolor y culpa. Que gran misterio la vida, repleta de paradojas maravillosas, sincronicidades curiosas e instantes fascinantes. Si te atreves a sentir, la puerta del jardín de los milagros, se abrirá a tu paso, regalándote aromas y oportunidades de ver belleza hasta en lo que parecen ser las espinas más hirientes. Pero no te dejes llevar por esa parte de la mente en conflicto que hará que te reveles contra ese sentir, que lo reprimas o intentes cambiarlo para veladamente aprisionarte aún más en el victimismo y la frustración. Simplemente acarícialo, reconócelo… date cuenta que no pudo ser de otra manera, que todo está en tu mente… La invitación a sentir es una llamada ya omnipresente a AMAR, a VIVIR de verdad, a estar PRESENTE y aguarda aquí y ahora para ti, valiente. Esa alegría interna… ese regustito de saberse pleno, absolutamente inocente, abrazado, sostenido y amado por la vida ya está en ti!!! Nada que hacer o buscar.. simplemente SER… PRESENCIA..
Si pudieras darte cuenta …
Si pudieras darte cuenta lo perfect@ y divin@ que eres… Sin tener que hacer, ni demostrar, ni embarcarte en arduas aventuras para forjar una imagen de la cual sentirte “reconocid@”, “valorad@”… toda esa valoración está cimentada en arenas movedizas que no te dejan vivirte en paz. ¿Me atrevo a ir soltando cada una de las valoraciones que doy a mi vida? Tu valor no está en este mundo alocado y demente sino que procede de tu interior. Es un valor que no tiene nada que ver con lo externo, tu auténtico valor es lo que eres… inmutable, eterno, todo abarcante e ilimitado, el grado máximo de plenitud, puro AMOR… Y lo que Es abarca toda tu experiencia de Vida… tu valía la estableció Dios, no lo que haces o dices, no lo que crees de ti ni lo que otros te dicen. Decídete a SENTIR la vida en ti con ayuda de tu Ser, siente el miedo a sentir, siente la alegría de vivir, siente todo y una vez sentido decídete a SOLTAR el miedo, la desconfianza, la amargura, la duda, la preocupación de un futuro incierto, la rabia, el odio, la frustración de un pasado que viene a rumiar tu presente. Ya estás list@ a escuchar la llamada a tu corazón, a CONFIAR y a ENTREGAR todo a Dios.
Permítete sentirte libre
Permítete sentirte libre, seguro, confiado… aún en medio de tus dudas, dolores, incertidumbres, tristezas, amarguras, odios… todo cuanto te rodea es Amor. Ese es el contenido real de tu Vida, puro Amor. Suelta, siente…, libérate, despierta! Te habías identificado con el mundo de ilusión y juicio, con el ego. Elige de nuevo la Verdad con ayuda del maestro interno. Identifícate con el Amor que eres y experimentarás la Invulnerabilidad de la que goza tu Ser… AMA
Aún en noches oscuras confío en Ti
Aún en noches oscuras confío en Ti…, en medio de todo el sentir, sea el que sea, puedo descansar en la inquebrantable CONFIANZA depositada en Ti.
Desapégate de todo para poder relacionarte con todo
Desapégate de todo para poder relacionarte con todo… sin rigideces, sin esfuerzo, sin sacrificio, sin métodos, sin estructuras, sino desde la Unidad amorosa de tu corazón valiente.
3 caminos, Mi decisión profunda y sentida
He decidido dejar al PRESENTE que me enseñe a vivir, a confiar desde la total amabilidad, desde la humildad que persevera y se adapta a la fragilidad del instante presente sin deseos de asir nada, sabiendo que soy sostenida por todo. He decido Vida que me enseñes a vivir, pues no sé vivirme desde la total responsabilidad, enséñame a no seguir albergando creencia en el caos, en el miedo que propicia esta idea loca de “control” que me lleva al sufrimiento. Enséñame a no seguir por el camino del pasado, abandonando así pues la perspectiva del miedo. Enséñame a no ir por el camino del futuro, imaginando y suponiendo sólo sueños o pesadillas. Mi elección es clara y firme, mirar desde la perspectiva de la vida. He decidido ser feliz, desde la aceptación radical que lo incluye todo y no etiqueta nada. Vida presente enséñame a AMAR mi vida tal y como es, tal y como está siendo, pues se me ha olvidado… aquí y ahora me hago disponible a rendirme a ti para que me ayudes a ir con Voluntad clara y paso firme por el camino presente y me viva desde el eterno AHORA, pues es en este preciso instante donde está ocurriendo la vida, la mismísima vida de la vida en todo su esplendor y máximo potencial. Ayúdame VIDA a que me dé cuenta de toda la grandeza que hay en mí… Ayúdame a que pueda ir soltando todo el miedo que he acumulado por miedo a vivir, a que sea consciente y perseverante en mi elección del camino presente con la voluntad de unirme a ti para seguir aprendiendo con tu ayuda pues en ti descansa mi confianza incondicional de Vivir de VERDAD.